¡Hasta Cuando!

Los funcionarios de la DIAN estamos cansados y aburridos de ser los destinatarios de los ataques de rabia, impotencia y demás quejas de los contribuyentes del país, los cuales, cansados año tras año de soportar las ineficiencias de los sistemas informáticos de la entidad, no encuentran a quien más mostrarle esa inconformidad y terminan como es natural, desahogándose con los trabajadores que prestamos los servicios.